¿Hacer un curso significa que puedo bonificarlo con FUNDAE? El mito de la formación bonificada
Existe una idea bastante extendida cuando hablamos de formación bonificada: “Si hago un curso, automáticamente puedo bonificarlo a través de FUNDAE”.
Pero no funciona exactamente así.
La Formación Programada por las Empresas está sujeta a una serie de requisitos y procedimientos que deben cumplirse para que la empresa pueda aplicar la correspondiente bonificación.
¿Qué significa realmente que una formación sea bonificable?
La formación bonificada permite a las empresas utilizar su crédito de formación para financiar, mediante bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, parte o todo el coste de determinadas acciones formativas que cumplan los requisitos establecidos.
Sin embargo, realizar un curso no implica automáticamente que pueda bonificarse.
Es necesario comprobar, entre otros aspectos, que la empresa, la acción formativa y la gestión realizada cumplen con las condiciones establecidas para la Formación Programada por las Empresas.
¿Qué hay que tener en cuenta?
La gestión de una formación bonificada implica diferentes pasos y obligaciones.
Entre ellos se encuentran:
- Comprobar que la empresa cumple los requisitos para acceder a la formación programada.
- Revisar el crédito de formación disponible.
- Seleccionar una acción formativa adecuada a las necesidades de la empresa y de sus trabajadores.
- Cumplir los requisitos establecidos para la acción formativa.
- Realizar las comunicaciones correspondientes dentro de los plazos establecidos.
- Gestionar correctamente la documentación relacionada con la formación.
- Cumplir los requisitos de participación y finalización de los trabajadores.
- Conservar la documentación justificativa cuando corresponda.
Por tanto, no se trata únicamente de elegir un curso y realizarlo. La correcta planificación y gestión de todo el proceso también es importante.
¿Por qué es importante planificar la formación antes de contratar un curso?
Cuando una empresa busca formación para sus trabajadores, es habitual centrarse inicialmente en el contenido del curso, la duración o el precio.
Sin embargo, si se pretende utilizar la formación bonificada, también es necesario valorar cómo se va a gestionar la formación y si cumple los requisitos aplicables.
Una buena planificación permite detectar previamente qué formación puede encajar con las necesidades de la empresa y cómo debe gestionarse el proceso.
De esta forma, la formación deja de ser simplemente una acción aislada y pasa a formar parte de una estrategia de desarrollo de las personas y de la propia organización.
Formación bonificada: mucho más que hacer un curso
El objetivo no debería ser simplemente “hacer un curso porque se puede bonificar”.
La formación debe responder a una necesidad real de la empresa: mejorar determinadas competencias, actualizar conocimientos, adaptarse a nuevos procesos, cumplir determinados requisitos o desarrollar profesionalmente a sus trabajadores.
Y, además, cuando se quiere recurrir a la formación bonificada, es importante que la planificación, las comunicaciones y la gestión se realicen correctamente.
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En Human Chronos trabajamos con empresas en la planificación y gestión de sus necesidades formativas.
Te ayudamos a valorar qué formación puede encajar con las necesidades de tu organización y a plantear correctamente el proceso de formación.
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